Reforma del Congreso de ley de tóxicos podría ahorrar billones en costos del cuidado de la salud

WASHINGTON – Hay fuerte evidencia que muestra que la exposición a químicos contribuye de manera significativa al aumento de muchas enfermedades crónicas, según un nuevo reporte publicado hoy que resumió una serie de investigaciones científicas. “Razones de Salud para Reformar la Ley del Control de Sustancias Tóxicas” encuentra que los americanos serían más saludables si se redujera la exposición a químicos tóxicos. Mientras se debate el costo del cuidado de la salud en los Estados Unidos y su reforma, el reporte ilustra vívidamente la oportunidad de prevenir enfermedades y reducir los costos de salud mediante cambios a la política química federal.

“Razones de Salud” documenta los enormes costos de tratar el cáncer, las deficiencias de aprendizaje y desarrollo, el asma y otras enfermedades relacionadas a la exposición a químicos, según estudios recientes. El reporte muestra que si una nueva estructura legislativa para garantizar la seguridad de los productos químicos resulta en una reducción de tan sólo 0.1 por ciento en la incidencia de enfermedades crónicas – una estimación muy conservadora –el gasto directo de los Estados Unidos en el cuidado de la salud se reduciría por $5 mil millones de dólares al año. Esta figura está basada en los costos de salud proyectados para el año 2020, y asume la implementación de una nueva legislación para ese año.

La principal ley federal gobernando la seguridad de los productos químicos es la Ley del Control de Sustancias Tóxicas (TSCA por sus siglas en Inglés), que no ha sido enmendada de manera significativa desde su adopción en 1976. La Administradora de la EPA Lisa Jackson ha dicho que la reforma integral de la ley de tóxicos es una prioridad clave de la Administración de Obama, señalando que la ley actualmente no prevé a la EPA con la autoridad que necesita para garantizar que los productos químicos en el mercado son seguros. De los 80,000 químicos disponibles para su uso en los EE.UU., la EPA ha podido exigir pruebas de seguridad de sólo 200. Nueva legislación para traer a la ley de tóxicos al siglo 21 será introducida por el Sen. Frank Lautenberg (D-NJ) y el Rep. Bobby Rush (D-IL) a principios del 2010.

“La ciencia está revelando cómo las sustancias químicas contribuyen al alarmante aumento que estamos viendo en la leucemia infantil, deficiencias de aprendizaje, trastornos reproductivos y otros problemas de salud”, dice Charlotte Brody, enfermera y directora nacional de la coalición Químicos más Seguros, Familias Saludables y principal autora del reporte. “Pero la ley federal que se supone debe protegernos es incapaz de responder cuando la ciencia nos advierte que un químico puede dañar nuestra salud. Casi todos los químicos en los productos que utilizamos todos los días nunca se han demostrado ser seguros”.

El reporte resume una serie de estudios científicos que estiman la carga de enfermedades atribuibles a la exposición a químicos. Estas estimaciones varían mucho, desde cinco por ciento de cáncer infantil a 30 por ciento de asma infantil. Asumiendo que una reforma en la política de sustancias químicas redujera la contribución de la exposición química a enfermedades crónicas por 0.1 por ciento, los costos del cuidado de la salud se reducirían aproximadamente $5 mil millones de dólares. La coalición Químicos más Seguros, Familias Saludables ha estimado el ahorro en costos de atención a la salud en cada estado, basándose en proyecciones del Censo para el 2020.

“La comunidad Latina está siendo sufriendo de manera desproporcionada los estragos de enfermedades como el asma”, dijo Martha Dina Arguello, directora ejecutiva de Médicos por la Responsabilidad Social. “Necesitamos una reforma en la ley federal de tóxicos para que realmente proteja mejor nuestra salud y la de nuestros niños”.

“El fracaso de la TSCA tiene repercusiones directas en la salud de los niños americanos. Los bebés y niños son particularmente vulnerables a los químicos tóxicos industriales. Las investigaciones de documentos de la CDC indican que cientos de químicos industriales están dentro de nuestros cuerpos. Se sabe que algunos de estos químicos causan asma, cáncer, deficiencias de aprendizaje y defectos de nacimiento”, dijo el Dr. Philip J. Landrigan, pediatra y director del Centro para la Salud Ambiental de los Niños, en la Escuela de Medicina Mount Sinai. “Pero para muchos de los químicos en nuestros cuerpos, nunca se han hecho pruebas de toxicidad y no sabemos qué tan tóxicos son para nuestros niños. Esto es muy imprudente y muestra muy poca visión a futuro. El fracaso de la TSCA es causa de gran preocupación no solamente por la salud de nuestros niños, sino por el futuro de nuestra nación”.

Durante los últimos 30 años, miles de investigaciones científicas han demostrando que la exposición a químicos puede causar y contribuir a algunos de los problemas de salud más serios de nuestra nación — desde cáncer infantil a la infertilidad.

La leucemia y otros cánceres infantiles han aumentado más de 20 por ciento desde 1975. El riesgo de una mujer de contraer cáncer de mama durante su vida es ahora 1 en 8, comparado a 1 en 10 en 1975. La infertilidad afectó a 40 por ciento más mujeres en el 2002 que en 1982. El defecto de nacimiento antes raro en bebes varones con testículos no descendidos aumentó 200 por ciento entre 1970 y 1993. Desde los años 1990s, los casos de autismo reportados se han multiplicado por 10.

“La gente ya evita artículos de consumo que contienen químicos tóxicos cuando pueden, pero eso no es suficiente porque no tenemos la información fundamental sobre la mayoría de los químicos”, dijo la Dra. Sarah JanssenGina Solomon, MD, del Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales. “Una regulación más inteligente de estos químicos reducirá la incidencia de enfermedades y costos asociados en salud”.

“Hay pruebas científicas contundentes que muestran que las sustancias químicas en el medio ambiente pueden afectar adversamente a nuestra salud, en particular la salud reproductiva”, dijo Tracey Woodruff, Ph.D. de la Universidad de California en San Francisco. “Desafortunadamente, sólo porque los productos están en nuestras alacenas y las tiendas no significa que son seguros. Necesitamos leyes que aseguren que cuando usted compra algo, no necesita preocuparse que puede hacerle daño a usted o su familia”.

El informe de Químicos más Seguros, Familias Saludables concluye “en los términos más simples, una reforma real (de la TSCA) llevará a más bebes saludables, menos mujeres con cáncer de mama, un regreso a patrones normales de fertilidad y un menor número de personas con la enfermedad de Alzheimer. Esta es la promesa de la reforma de la TSCA”.